Invertir en una aplicación personalizada puede marcar la diferencia entre que tu negocio gane competitividad o que pierda tiempo y dinero en una solución que no resuelve nada. Muchas empresas cometen los mismos errores al encargar una app, y conocerlos de antemano es clave para evitarlos.
En este artículo te contamos cuáles son los fallos más frecuentes y cómo asegurarte de que tu inversión en desarrollo a medida sea un éxito.
No definir bien los objetivos de la app
Un error común es lanzarse al desarrollo sin tener claro qué problema concreto se quiere resolver. Una app debe estar alineada con tus necesidades reales: mejorar la atención al cliente, digitalizar procesos internos, aumentar ventas o controlar inventario.
Cómo evitarlo: define objetivos medibles antes de empezar, como “reducir el tiempo de gestión de pedidos en un 40%” o “mejorar la fidelización de clientes con notificaciones personalizadas”.
Elegir un proveedor solo por precio
El precio importa, pero no puede ser el único criterio. Optar por la opción más barata suele implicar falta de soporte, baja calidad en el código y problemas de escalabilidad.
Cómo evitarlo: valora experiencia, casos de éxito y capacidad de acompañarte a largo plazo. Una app personalizada es una inversión estratégica, no un gasto puntual.
No pensar en la escalabilidad futura
Muchas empresas encargan una app solo para la necesidad inmediata, sin considerar que el negocio crecerá. Esto provoca que en poco tiempo la aplicación se quede obsoleta.
Cómo evitarlo: desarrolla una app modular y escalable, que permita añadir nuevas funciones sin rehacerla desde cero.
Omitir la experiencia de usuario (UX)
Aunque la app funcione, si es complicada, lenta o poco intuitiva, los usuarios no la usarán. Una mala UX puede arruinar un buen proyecto.
Cómo evitarlo: prioriza un diseño limpio, rápido y adaptado al tipo de usuario final. Realiza pruebas con usuarios antes de lanzar.
No integrar la app con los sistemas actuales
Una app aislada no es útil. El error es no prever su integración con ERP, CRM, tienda online o software interno.
Cómo evitarlo: desde el inicio, planifica cómo se conectará la app con tus sistemas actuales para evitar trabajo duplicado y errores de información.
No planificar el mantenimiento y las actualizaciones
Muchas empresas piensan que al lanzar la app el trabajo ha terminado. La realidad es que una aplicación necesita soporte, actualizaciones y optimización constante.
Cómo evitarlo: incluye en tu presupuesto un plan de mantenimiento que garantice seguridad, nuevas funciones y compatibilidad futura.
Preguntas frecuentes (FAQ)
Depende de la complejidad, pero en 2025 una app básica puede partir desde 6.000€.
Un proyecto estándar puede completarse en 2-3 meses, mientras que soluciones más complejas pueden tardar de 6 meses en adelante.
Sí. De hecho, es recomendable comenzar con un prototipo funcional para validar la idea antes de invertir en más funciones.
No necesariamente. En la mayoría de los casos, la app se puede integrar con tus sistemas existentes (ERP, CRM, WooCommerce, etc.).
Tu próxima app, sin errores
Encargar una app personalizada puede ser la mejor decisión para tu negocio, siempre que se haga con una estrategia clara y evitando los errores más comunes.
En Soulvi analizamos tus necesidades, definimos objetivos contigo y desarrollamos aplicaciones escalables, seguras y fáciles de usar, garantizando que tu inversión sea rentable.